lunes, 15 de junio de 2026

EL CORRECAMINOS 2

 

II

 

A la mañana siguiente, antes de salir el sol, Andrés se ponía en marcha y caminó toda la mañana de un tirón. El carril que lo llevaría a la meta de ese día cruzaba un campo de árboles frutales, el cual le daba al paisaje una vista espectacular. Los diversos colores de las frutas, que se exhibían entre las hojas verdes de las ramas, eran dignos de admiración. El campo estaba solitario, nadie se veía por los alrededores.

De pronto sintió el deseo de coger una manzana que había caído al suelo y que tenía buena vista. Entró en el bancal y se agachó para coger la fruta.

 

-Deja esa manzana en el suelo.

 

Andrés se estremeció y dio un respingo, debido a la voz que acababa de escuchar, dejando caer la manzana al suelo. Se incorporó y dirigió su mirada hacia el lugar de donde provenía el sonido.

 

-Perdone, señor, es que la he visto tan apetecible que he sentido el deseo de clavarle el diente. Como estaba en el suelo, pensé…

-Pensaste que… No, hombre, no, coge una manzana del árbol… Bueno, una o dos…Coge todas las que quieras y come, que son para eso.

-Muchas gracias, señor, yo solo quiero una.

 

El hombre cogió una bolsa y le puso en ella 10  ó 12 manzanas.

 

-Toma, come las que quieras. ¿Vas muy lejos?

-Voy a Los Tres Robles.

 -¿A Los Tres  Robles? Irás en coche, ¿verdad?

-No, señor, voy andando.

-¿Andando? Tú estás loco, hombre, si eso está muy lejos de aquí para ir a pie.

-Ya lo sé, ya. ¿Qué le debo por las manzanas?

-Qué me vas a deber, si te las he regalado yo. Nada, que tengas buen viaje y te vaya bien.

-Muchísimas gracias, señor, que Dios se lo pague.

 

El joven se alejó a paso firme y ligero, con el propósito de llegar lo antes posible al lugar de su destino, cosa que logró sin dificultad alguna.

 

 

15 comentarios:

Piedad dijo...

Hola, amigos y amigas.
Os dejo un capítulo mas del correcaminos. A ver las aventuras que le pasan a lo largo de su viaje y que nos contará. Esperemos que no se arrepienta, jaja y llegue al final.
Os dejo abrazos para todos y todas rellenos de gratitud.

José Teodoro P. G. dijo...

Hola, Piedad. Discúlpame por aparecdr por tu blog después de mucho tiempo de estar ausente de los míos.
He comprobado que sigues publicando, lo cual, celebro.
Espero que todo te marche bien.
Procuraré publicar algo próximamente.
Un abrazo.
JTeodoro

Piedad dijo...

Hola, J T.
Bienvenido seas de nuevo a mi blog. Perdí tu enlace y ahora que has venido no me lo has dejado, así que estoy como antes.
Espero que te encuentres bien después de tantos años. Yo estoy bien dentro de lo que cabe, pero he tenido que modificar y aprender a vivir con el ictus, pero gracias a Dios me he recuperado bastante bien, aunque necesito ayuda para moverme.
Te dejo un abrazo.

Elda dijo...

Hola Piedad, esperando las aventuras de Andrés que cogerá fuerzas con las manzanas del buen señor.
Un cálido abrazo.

ETF dijo...

Piedad, este nuevo tramo del viaje de Andrés mantiene ese ritmo tuyo tan claro: la caminata al amanecer, el campo de frutales lleno de color, el susto inicial y luego la generosidad inesperada del hombre que no solo le permite coger una manzana, sino que le regala una bolsa entera. El diálogo es sencillo y humano, y deja ver cómo la bondad aparece en medio del camino sin anunciarse. Un capítulo sereno, amable y bien contado.
Un fuerte abrazo, Piedad.

Ester dijo...

No baja el ritmo de lectura, Andrés sigue sus andanzas y vamos conociendo un poco mas. Abrazos

Manuel dijo...

Muchas gracias, Piedad por estos dos capítulos sobre Andrés que me han encantado; así que quedo expectante de esa siguiente parte, porque estoy seguro que Andrés no se va a arrepentir y va a llegar al final de su aventura, y además, nos va a regalar hermosas y sorprendentes vivencias que irá anotando en su libreta...
Un fuerte abrazo, amiga y cuídate mucho, que ya tenemos aquí las calores.

Campirela_ dijo...

Bien por ese señor que amablemente le regalo unas cuantas manzanas, El viaje continua a ver que nos depara. Un besote.

J.P. Alexander dijo...

Es un bella historia . A pesar delas complicaciones él siguió. Te mando un beso.

Chelo dijo...

Siempre hay buena gente por el camino y Andrés se topó con una de esas persona. Esperamos la siguiente aventura . Un abrazo

Mari Carmen dijo...

Esto promete, Andrés en sus andanzas va atrapandonos con sus aventuras, con el regalo generoso y sabroso de una bolsa llenas de ricas manzanas....quedo espectante a ver qué nos depara al tercer capítulo.
Muchas gracias por estos ratitos.
Muchos besos preciosa.

Gil dijo...

Que suerte encontrar en el camino personas que ofrezcan sus manzanas a los correcaminos del mundo. Bella tu historia. Un abrazo.

Teo Revilla Bravo dijo...

Hola, Piedad. Qué "rico" leerte, amiga. Este capítulo del viaje de Andrés, tan bien narrado, está pleno de sensaciones naturales y de generosidad humana; reconforta al lector. Gracias por mostrarnos un momento en que el diálogo se hace humano, y el camino y las circunstancias se pueden palpar. Cercano, bondadoso, sencillo y humano, deja ver cómo la bondad aparece también sin anunciarse. Un capítulo sereno, amable y bien narrado, sin duda.
Un gran abrazo, apreciada amiga.

Marina Filgueira dijo...

Hola piedad, querida amiga, caracho este relato emociona por su naturaleza humana, Andrés no cesa en su empeño de llegar a su destino, por muy largo que le sea el camino, pues poder es querer ,y el que quiere, con ayuda de las manzanas lo conseguirás sin duda, me ha encantado esta lectura he pasado un rato muy entretenido.
Perdona que no pase con más frecuencia,
No pasó mi mejor momento.
Te mando un abrazo colmado de todo lo bueno del mundo y de gratitud.

🫂✨️❤️✨️🌹✨️🙏

Marina Filgueira dijo...

Piedad, perdona que mi mensaje lleva fallos en la escritura, yo hablo y el móvil escribe, le doy a publicar y luego aparecen los errores y quedo rabiando.
✨️🌹✨️🌹✨️🌹✨️