martes, 1 de abril de 2025

Actualizaciones nuevas

Queridos todos.

Desde hace unas semanas han vuelto a cambiar los enlaces del blog y no puedo dejar mis comentarios a los amigos que me visitan, como Elda, por ejemplo y otros más. El ordenador me lo lee todo, pero me es imposible dejarle mi comentario. Hay otros que sí los he dejado, pero no puedo leerlos después de escribir por si tengo alguna falta, que me gusta repasarlos, pues me equivoco mucho después de tener el ictus. Otros se me han perdido y no los encuentro. En fin, esto es una locura. He probado de todas las maneras y ninguna da resultado.

.

ACTUALIZACIONES NUEVAS

.

Queridos lectores

después de visitaros y leer vuestras entradas,

quiero dejaros un comentario

pero de lo que ayer hacía, hoy no encuentro nada.

Me peleo con el Teclas

y después pienso en el Señor Blogger,

será de él la culpa

que no nos lo hace saber.

Nos cierra el camino

y nos pone barreras al rededor,

y como somos invidentes

no encontramos el cuadro de edición.

Porque el lector de pantalla

no llega a donde quisiera,

y aunque lo tengamos cerca

el lector por ahí no pasa.

Las imágenes están nulas

pero la lectura, a mí me hace feliz,

y me gusta comentar

porque mientras comento viajo por ahí.

Y lo único que hago

que me llena de satisfacción,

es escribir poesías y relatos

y publico con amor.

Pero las cosas están cambiando

y a mí me llevan de cabeza,

me marean sin remediarlo

dando vueltas sin pereza.

Entro y salgo del blog

y vuelvo a entrar,

lo examino con dulzura

y no me deja publicar.

Me siento delante del teclado

con ganas de llorar,

sabiendo que con mis amigos

no me puedo comunicar.

Y la impotencia que siento

es de rabia y dolor,

porque no hay cosa que me guste más

que publicar en el blog.

. 

 

Muchas gracias.

Un abrazo muy fuerte.

.

Piedad Martos Lorente

 

lunes, 10 de marzo de 2025

CAPITULO DOS DE MOGINES Y SUS PATINES

¿Os acordáis del gato Mogines? Os dejo otro capítulo.
.
CAPÍTULO 2: LA TORMENTA
Cascabel es un perro joven,
guapo y presumido
que pasea con arrogancia
por el barrio donde ha nacido.
Antes de salir a la calle
se mira en el espejo,
se da media vuelta derecho y tieso,
se relame el hocico
y se ríe al pensar que, como él,
no hay otro perrito.
Se coge la cola
y se vuelve a mirar,
da dos pasos hacia adelante
y dos hacia atrás.
Cambia de gesto,
saca la lengua,
enseña los dientes,
levanta las orejas
y se mira de frente.
Soy guapo y vanidoso,
cuanto más me miro
me veo más hermoso.
Me he enamorado de Perla,
a ver si ella me acepta por esposo.
Y así, con aire de grandeza,
se va en busca de su enamorada
que, ante su belleza,
se queda embobada.
Se encuentra con el gato Mojines
que pasea con sus patines.
Cascabel lo mira desafiante
y se abalanza hacia él
con intención de echarle el guante.
Mojines arquea el lomo,
levanta el rabo,
lo mira y sale disparado.
¿Qué le pasa a Cascabel?,
se pregunta Mojines,
¡no me puede ver!
Yo siempre lo saludo,
le hablo con educación
y él me enseña los dientes
y me mira con traición.
Cascabel se siente el rey del Universo,
todas sus amigas le piden un beso.
Coquetean con él las hembras de su raza,
pero, él a todas les da calabaza.
Él quiere a Perla, la hembra más fina
y distinguida que por allí pasa.
Perla y Cascabel hacen buena pareja,
se quieren y se llevan bien y
él, de ella, nunca se aleja.
Un día, él le dijo:
-Perla, perrita mía,
¿te apetece dar un paseo
con este día tan romántico
a la verita mía?
-Ay, Cascabel,
lo que hace el amor,
está a punto de llover
y tú con esa ilusión.
No me quiero mojar el pelo,
que luego huelo mal
y me gusta estar bella
para cuando nos vayamos a casar.
-No te preocupes, mi amor,
tengo un paraguas
que nos cubre a los dos.
Y cogiditos por la cintura,
te diré piropos bonitos
mientras paseamos bajo la lluvia.
Así lo hicieron,
los dos enamorados
por el sendero pasearon.
Se cruzaron con Mojines
que volvía de regreso.
Este, al pasar por su lado,
los saluda con respeto.
-Hola, parejita,
os vais a mojar,
la tarde se pone fea
y llueve sin cesar.
Cascabel le planta cara,
levanta las orejas,
enseña los dientes
y parece comérselo con la mirada.
Mojines se detiene
y a Cascabel le pregunta,
ya que no entiende
el porqué de su conducta.
-Cascabel,
¿por qué me enseñas los dientes
cada vez que me ves?
Yo no me meto contigo,
soy buen gato que ayudo a mis vecinos.
-Porque me divierte verte correr.
-Pues tu actitud me asusta,
parece que me quieras morder.
-De buena gana lo haría,
pero vete y no molestes mi paseo,
¿no ves que estoy con mi querida?
-Perdona si te he ofendido,
con ella lo pases bien,
que yo me retiro.
Bajo el paraguas,
Perla y Cascabel
felices hablaban
y, entre besos y risas,
de su casa se alejaban.
La lluvia caía con ímpetu,
el viento soplaba fuerte
y allí donde estaban,
no había nada donde protegerse.
Cascabel se acordó
del consejo de su vecino,
aunque él se ofendió
y lo tomó por un enemigo.
Cogidos del paraguas
intentaron regresar,
pero éste subía por los aires
por la fuerza del temporal.
El paraguas se elevaba
y la pareja, con él, volaba.
Al principio lo encontraban divertido,
pero después Perla exclamaba en un chillido:
-¡Ay, Cascabel, amor mío!
Nos matamos,
¡el viento nos lleva al río!
-Cógete fuerte al paraguas,
mi vida, no te vayas a caer,
que cuando cese la tormenta
bajaremos otra vez.
Cada vez soplaba más el viento,
el paraguas parecía un globo
aerostático aunque sin cesto.
La pareja estaba en peligro,
de eso no había duda.
Mojines, desde su refugio,
contemplaba la escena con amargura.
A pesar de que Cascabel
siempre lo miraba mal,
le daba pena verlos sufrir
sabiendo que, en cualquier momento,
la pareja podría morir.
-Sé que le caigo mal
a ese perro orgulloso
y, total, él no es mejor que yo,
aunque se vea más hermoso.
Yo podría salvarles la vida
poniendo la mía en peligro…
¿Y si después me asusta
y se divierte conmigo?
¡Ay, Dios mío, no sé qué hacer,
el viento los sacude y van a fallecer!
Sin apartar la mirada,
el gato se afrenta a un dilema.
En su interior suena
la voz de su conciencia:
haz bien y no mires a quién.
Se frota las manos
y se pone en marcha
sin pérdida de tiempo,
busca en su cabaña
el material que precisa
para el salvamento.
Un chubasquero,
una cuerda que ata a su cintura
y rápidamente se sube
al árbol de más altura.
Se sujeta a él con ella
y hace un lazo en el otro extremo,
lanzándolo al paraguas
que sube al cielo.
Mojines grita energético:
-¡Perla, Cascabel, sujetaos bien!
¡Voy a tirar de la cuerda
para traeros al árbol
y, si lo consigo, estáis salvados!
Cascabel no podía creer
lo que sus ojos estaban viendo.
Mojines, en medio de la tormenta,
por ellos estaba sufriendo.
Empezó la lucha
entre el gato y el viento,
¿quién podrá más, la astucia del gato
o la fuerza de la tempestad?
Mojines de la cuerda tiraba,
que enganchada del paraguas,
al árbol doblaba.
El gato se tambalea,
casi pierde el equilibrio,
los perros, en el aire,
son conscientes del peligro.
La lucha se hace intensa,
el viento racheado
dificulta el rescate,
y el paraguas, elevado,
no hay quien lo alcance.
Pero Mojines no se rinde,
su condición de servir a los demás
no lo abandona,
manteniéndose firme
en lo alto de la copa.
Tira de la cuerda
con las dos manos,
se le escapa una pata…
¡Suerte que está atado!
Por fin vence al viento,
el paraguas desciende altura
y el gato se siente contento.
Los perros llegan al árbol,
el gato ata sus cuerpos con la cuerda
y, tirando de ella, baja a tierra.
Se desliza con sus patines
sobre el suelo mojado,
con la cuerda atada a su cintura,
remolca a los enamorados.
El viento no cesa,
los tira al suelo
y se golpean la cabeza.
Mojines, con sus patines,
tiene mucha maña
y, aunque el viento lo cimbrea,
logra llegar a su cabaña.
Atiende a Perla,
que del susto se ha desmayado.
Cascabel tirita de frío
y se siente emocionado.
¡Gracias a Dios,
los tres se han salvado!
Después de la tormenta llega la calma,
Cascabel organiza una fiesta
y adorna la plaza.
Pone una foto de Mojines,
cuelga cintas de colores
y en todas las esquinas
pone ramos de flores.
Quiere homenajear a su vecino,
el gato que sus vidas salvó
y que sepa el barrio entero,
que no existe un felino mejor.
.
Piedad Martos Lorente

miércoles, 12 de febrero de 2025

VIGILANTE DE LAS PLANTAS

Hola, amigos y amigas. Os dejo un cuento para vuestros nietos, esperando que le gusten.
.

DESPUÉS DE LA TORMENTA…

 

La mañana estaba espléndida y las flores del Arriate radiaban alegría ante los rayos del sol, que acariciaba suavemente lo que encontraba a su paso por la tierra. Las gotas de agua, aún recientes por el chaparrón de la tormenta que había caído, adornaban los colores de las plantas como perlas de cristal. Los pétalos humedecidos todavía, invitaban con sus diferentes coloridos y aromas a contemplar tanta belleza. Y, es que, después de la tormenta viene la calma, se decía una mariposa gigante, que se quedó sorprendida al ver la frescura de las flores limpias y sedosas. Ésta, se paseaba de un lado a otro, respirando el perfume de las plantas y la tierra mojada, que hacían una mescla de olores a jardín y monte.

La mariposa, se posó sobre una margarita, confundiendo sus colores y quedar desapercibida. Al poquito rato de estar reposando tomando el sol, vio llegar a un caracol, que sin pérdida de tiempo se subió por el tronco hasta llegar a una frondosa hoja verde. La mariposa le llamó la atención.

-¿Caracol? ¿Qué haces?

-¡Aay, que susto me has dado! ¿Donde estás, mariposa, que no te veo?

-Primero te he preguntado yo, así que contéstame tu y, después, te contestaré yo.

-Bueno, yo… yo tenía mucha sed y me estaba comiendo una hoja, están tan fresquitas y limpias, que…

-Vete de aquí y come hierba, que también quita la sed, y deja las plantas de las flores y no las estropees, que son muy bonitas.

-Bueno, bueno, ya me voy, pero no me has contestado, ¿donde estás?

-Jajaja, ¡adivínalo! ¡Jajaja, no me ves!

De aquella planta se fue a otra planta y observó detenidamente, como un gusanito subía por el tallo de la flor, gozoso de llegar a sus coloridos pétalos. pero antes de llegar a ellos, la mariposa le gritó.

-¡Gusanito, vete de aquí, que estás haciendo daño!

El gusano, al oír aquella voz decidida, se le fue un respingo y cayó al suelo, dándose un golpe en la cabeza, que estuvo mareado un rato.

-¿Qué te ha pasado, gusanito, te has caído? Le preguntó el caracol.

-Sí, me he asustado y he caído rodando, pero ya estoy bien.

-Yo también tuve que bajar de prisa con lo bien que estaba, pero al parecer hay una mariposa guardando las flores que es igual que ellas. Hay tantas y variadas en tamaño y color, que…

El gusano no la dejó acabar la frase.

-Pues si yo me hubiese dado prisa no me hubiese visto, porque me hubiera metido en la cueva que estaba haciendo en el tronco de la planta.

-¿Una cueva? Pues lo tuyo es más grave que lo mío.

La mariposa estaba oyendo la conversación del caracol y el gusano, cuando le vino una idea, que le hizo cambiar de actitud. Con voz autoritaria y mando, les dijo.

-Gusano y caracol, habéis cometido una falta de respeto hacia las flores que yo cuido y eso no tiene perdón. La próxima vez que os vea subiendo por los troncos haciendo daño, os llevaré a la comisaría para que os castiguen. Las flores están para hacer bonito y adornar el campo, y yo soy la vigilante de tal gozo.

El caracol se disculpó, pesaroso por lo que había hecho.

-Perdona, mariposa, no volveré hacerlo más.

-Eso espero, amigo caracol.

El gusano, pensando en el castigo que le podían aplicar, se puso tan nervioso que no atinaba a decir nada.

-Yo, yo…  yo no… no sé…

-Que es lo que tú no sabes, ¿lo que has hecho en el tronco de la planta? Querías hacer una cueva y esconderte en ella, ¿no es eso?

-No, no quería…

-¡No mientas, gusano mentiroso, Y ahora vete, que no quiero verte!

El gusanito, asustado, se fue de allí a toda prisa, escondiéndose en un agujero en la tierra. Mientras, el caracol lo hacía en la yerba. La mariposa siguió volando por encima de las flores y, disfrutando del espléndido día.

 .

Piedad Martos Lorente

viernes, 10 de enero de 2025

DESPUES DE FIESTAS

Espero que os encontréis bien después de fiestas. Yo sigo bien, que ya es mucho.
.

FRÍO Y CALOR

. 

Un día de invierno

bajo un cielo gris,

los árboles desnudos

sin hojas que le hagan sonreír.

El viento racheado,

el sol escondido,

la gente paseando

con bufanda y abrigo.

Se visten de blanco

las montañas de los alrededores,

haciendo bello el campo

para nuevas felicitaciones.

En estas fechas vividas

con la ilusión de los niños,

de hacer grande la fiesta

que nos mantenga unidos.

Los copos de nieve

van tapando el sendero,

donde en verano se busca

el cantar del jilguero.

En árboles frondosos

de ricos follajes,

ahora vestidos de blanco

y luego de verde ramaje.

Porque todo es necesario

el frío y el calor,

la lluvia y la nieve

y los rayos del sol.

 

Por eso, siempre doy gracias

por el día que amanece,

por ver los cereales crecer

y las plantas que florecen.

Ver el agua en los arroyos

y los insectos en las flores,

los pajarillos volando

sobre un manto de colores.

Por eso y muchas cosas más

yo doy las gracias, Señor,

porque amanezca un nuevo día

con frío o calor.

 

. 

Piedad Martos Lorente

 

viernes, 13 de diciembre de 2024

NAVIDAD 2024

Queridos amigos todos.

Tengo que deciros que vuestros comentarios me   estimulan y me dan fuerza para seguir adelante, cosa que agradezco mucho, así como el saber cómo estoy. Pues bien, os digo que estoy bien, aunque con la dificultad que me dejó el ictus que no es poca, pero encantada de poder hacer lo que hago en compañía de mi hermana, que también está bien.

Quiero decirle a Bienaventurada, que me es imposible dejarle mis comentarios en su blog, ya que mi ordenador no lee el cuadro de edición.

También os deseo feliz Navidad y próspero año nuevo. Que éste venga lleno de paz, amor y salud para todo el mundo. Donde hay jóvenes hay fiesta, así que adelante.

.

Si Navidad es paz y alegría,

hagamos Navidad cada día.

.

Hoy llego a tu puerta

con el corazón en la mano,

y el deseo de encontrarla abierta

para darte un abrazo de hermano.

.

Como si fuera paloma

vestida de blanco plumaje,

vuelo y vuelo sin cesar

para traerte este mensaje.

.

Que la salud te acompañe

y la paz esté siempre contigo,

que la felicidad no te abandone

y el amor permanezca vivo.

.

Piedad Martos Lorente

domingo, 24 de noviembre de 2024

A MÍ MANERA

Amigo Teclas, hace tiempo que no te hablo ni te cuento nada. ¿Te acuerdas cuando era pequeña? Allá donde vivíamos no había colegios ni nada que se le pareciera. Teníamos un maestro que nos enseñaba lo más básico pero a mí me duró poco la enseñanza y me vi obligada a dejarla.

.

A mi manera

.

Cuentos y relatos

y en medio una poesía,

que escribo sin saber

las reglas de la ortografía.

Escribo a mi manera

sin recibir enseñanza alguna,

las circunstancias de la vida

me prohibieron de tal fortuna.

 

La oscuridad de la noche

se presentó una mañana,

cuando brillaba el sol

y yo lo veía por la ventana.

Sin previo aviso

se oscureció el día,

quedándose conmigo

para hacerme compañía.

 

Desde entonces va conmigo

rodando por donde yo voy,

me habla de las cosas bonitas

y las feas ni cuenta me doy.

Aunque estas son amargas

y dejan mal sabor de boca,

yo, lanzo por la vida

y nada me provoca.

 

Cosas del destino

que hizo cambiar los recuerdos,

dándole el valor

a las cosas que no tengo.

Los astros en el firmamento

y bajo el cielo azul una nube blanca,

la oscuridad que se presentó

a mí, todo me lo amaga.

 

Piedad Martos Lorente


 

martes, 19 de noviembre de 2024

Después de algun tiempo

Queridos amigos y amigas.

Después de un tiempo sin ponerme en contacto con ustedes, hoy parece que ha llegado a su final. No era culpa ce nadie, sino de unos pequeños cambios que ha hecho Blogger y a nosotros, los invidentes, nos han fastidiado. Pero con un poco de suerte en unos pocos días estaré con todos ustedes. Esperemos que por mucho tiempo no vuelvan a cambiar nada que nos pueda afectar.

Les mando un abrazo con el deseo que se encuentren bien.

Piedad.