sábado, 21 de septiembre de 2013

DÍA INTERNACIONAL DEL ALZHEIMER

EL ALZHEIMER SE HACE PRESENTE

Daniel: Hombre, Ricardo, ¿tú por aquí?

Ricardo: ¿Me conoce de algo? Yo nunca le vi.

Daniel: ¿Cómo, no te acuerdas de mí?
Soy tu hermano,
el que de chico siempre te daba la mano,
jugaba contigo al balón
y hacía carreras en el salón.

Ricardo: ¿Mi hermano?
De pequeño, yo tuve un hermano....
Tenía los ojos azules y era rubio como el sol,
siempre jugaba conmigo
aunque yo era mayor.
Un día desapareció y ya no lo he vuelto a ver,
ay, señor,
cómo me gustaría saber de él.

Daniel: ¿Quieres que me siente contigo y hablemos un rato?

Ricardo: Bueno, si usted lo desea... hay sitio en el banco.

Daniel: Ricardo, hermano mío,
cómo me duele verte así,
yo soy tu hermano,
el que vive frente a ti.
El que habla contigo desde el balcón...

Ricardo: Deje de abrazarme, que parece que sea mari...cón.

Daniel: ¿Cómo se llamaba tu hermano?

Ricardo: Mi hermano se llamaba Daniel,
pero como ya le he dicho,
desde entonces no lo he vuelto a ver.

Daniel: Pero si nos vemos todos los días,
salimos a pasear
y, conversamos en este banco
antes de regresar.
Lo que pasa, es que hoy te has adelantado
y no me has esperado.

Ricardo: ¿Y tú crees que me iba a ir sin mi hermano,
con lo unidos que siempre hemos estado?

Daniel: ¡Gracias a Dios que me vuelves a conocer!
Se me había puesto un nudo en el pecho
y el estómago del revés.

Ricardo: Daniel, tú estás muy mal,
tienes que ir al médico,
lo que te pasa no es normal.

Daniel: ¿Y qué es lo que me pasa,
mi querido hermano?

Ricardo: Que parece que vas a perder la cabeza y
te veo muy apagado.

Daniel: Y ¿cómo te encuentras tú?

Ricardo: Yo estoy mejor que nunca, gracias a Dios.
Ni tengo azúcar ni colesterol.


Daniel: Ya va siendo hora de volver a casa.

Ricardo: Pues vamos, y hazte mirar bien a ver lo que te pasa.
Por cierto, ¿dónde vives tú?

Daniel: Pues al lado de tu casa, en la fachada azul.

Ricardo: Yo vivo en esta calle de la derecha.

Daniel: No, Ricardo, tú vives allá, donde está aquella flecha.
Ricardo: Ya digo yo, que tú no estás bien.
Ahora me dices que vivo allí, y mi casa está por esta calle de aquí.

Daniel: Que no, hombre, que no.
Ven conmigo y verás que no miento.

Ricardo: Venga, vamos, que saldrás de dudas en un momento.

Daniel: Mira, ¿ves? Aquí vives tú, y yo allí en aquella acera.

Ricardo: ¿Y no es lo que yo decía?
Ay, señor... ¡no se entera!

Daniel: Ricardo, toco el timbre a ver si está tu mujer.

Ricardo: Sí, hombre, sí... ¡Qué pronto ha llegado a la vejez!
Y eso que yo soy mayor que él.
Si alguien le oyera hablar,
pensaría que estoy perdiendo la memoria,
cuando yo estoy perfectamente bien,
sólo que a veces no me acuerdo
 como se llama mi novia.

Daniel: ¡Qué paciencia hay que tener, señor!
¡Maldita enfermedad!
que se lleva la salud mental
y deja la incapacidad.


Piedad Martos Lorente.

21 de agosto de 2013.

11 comentarios:

Piedad dijo...

Día del Alzheimer... o Cuerpos de Lewis... Qué mal da, si todos son hermanos con las mismas consecuencias y el mismo fin.
A veces, sus ocurrencias te hacen reír aunque por dentro estés llorando.

Creo que el diálogo entre estos dos hermanos, definen la contrariedad que a menudo aparece en el paciente echándole la culpa al que tiene al lado.

¡que tengáis feliz fin de semana!
¡Ah, gracias por vuestras visitas!

Beatriz dijo...

Que tremenda enfermedad. Muy triste para el entorno. Buen fin de semana y feliz otoño. Acá, en Buenos Aires primavera.

reser dijo...

Las personas que nos ha tocado tener un familiar con este mal, sabemos lo duro que es. La impotencia que se siente cuando ves como era esta persona y en que ha derivado. Solo hay una cosa les puedes hacer, cuidarlos y darles todo el amor que ellos te han dado antes.
Piedad, hermosa y emotiva entrada.
Fuertes abrazos.
Roser

Piedad dijo...

Beatriz, feliz primavera para ti también. Disfruta de su colorido y belleza. Abrazos.

Roser, lo mismo digo, para ti feliz otoño y disfruta en el bosque buscando setas...

Bueno, pues referente al diálogo de estos dos hermanos, yo casi ya estoy como Ricardo, que pensaba que estábamos en agosto... y así puse la fecha. Ay señor, y estamos casi a finales de septiempre... ¡La edad no perdona, jajaja!

Abrazos.

Conchi dijo...

Piedaddd, que llevas un mes de retraso!!!
Alzheimer o Lewis, da lo mismo el nombre, tú lo has dicho. Unas enfermedades muy tristes y, sobre todo, muy duras para las personas que están al lado del enfermo. Pero algunos, tienen suerte, porque las personas que los acompañan los aman y los cuidan como nadie. Eso es una suerte.

Tu poema, emotivo, triste y con puntos de humor, como escrito por ti. Me ha gustado mucho este estilo en forma de diálogo y rima en prosa. Genia!!

Te mando un fuerte abrazo para Rafael y para ti,
Conchi

Loli Sa Hermida dijo...

Describes muy bien la triste realidad de este mal aunque lo disfraces con humor no deja de ser una carga muy pesada que pocas personas cuidadoras de las que padecen esta enfermedad pueden sobrellevar sin desfallecer.
Un abrazo.

-Celi- dijo...

Querida Piedad, yo te mandé fuerza, pero tu ya la llevas impresa en tu corazón, y lo demuestras cuidando en esta enfermedad con dulzura y transmitiendo todo el amor que sientes por Rafael.¡Que gran suerte la suya al compartir tu vida!pero seguro que también el deja en tus vivencias cosas importantísimas que te hacen mas llevadera su ausencia emocional Me ayuda mucho tu valentía. Un abrazo para los dos.

Sabela dijo...

¡Qué decirte Piedad!¡Tantas cosas y tan difíciles de decir! Preciosa y emotiva esta entrada. Me alegró verte por mi rincón, yo por la plaza paso, pero sigilosamente, a veces yo misma me sirvo ese chocolate virtual que es tan real y lleno de cosas buenas, aunque quisiera no podría dejar de pasear por la plaza, ni de tomar "la pócima"...
Abrazos.

rosa mis vivencias dijo...

Piedad, bonito homenaje al Día Internacional del Alzheimer. Como siempre expresas muy bien en tus poemas las consecuencias de esta enfermedad tan traidora, una enfermedad que por desgracia conoces de primera mano, y que sabes muy bien como llevar, eres como ese hermano que conversa en tu poema.

No dejes nunca de escribir y de plasmar tus sentimientos, porque lo haces muy bien.

Un abrazo.
Rosa.

Piedad dijo...

Conchi, Loli, Celi, Sabela, Rosa, ¡es un placer encontraros por aquí y leer vuestros comentarios! ¿a quién no le gusta oír esas palabras tan bonitas? Jejeje.

Sabela, me alegro que hayas venido... es que si pasas despacito y no hace ruido... pues yo no me entero, jajaja. Es que no me alcanza la vista, jejeje.

Os dejo abrazos y el deseo que tengáis un feliz fin de semana.

Marina-Emer dijo...

mi querida amiga Piedad ...no sabes como me ha gustado tu carta abierta del dia del alzheimer,que pena como se pierde la cabeza ...yo tengo una vecina que era una gran señora y no conoce ni a los hijos ni al marido y otro vecino que era capitan del ejercito y no conoce a su hija ...dice que quien es esa mujer que duerme en casa,,,tremendo.
gracias cariño de acordarte de mi te quiero cuando me escribas cuentame como va tu marido.
besitosssssssssssssssss
Marina