domingo, 6 de noviembre de 2011

DESPUÉS DE LA TORMENTA...

El cielo está gris y lluvioso y, el chup, chup de la lluvia, se oye a través
de los cristales del ventanal, chocando sobre la baranda del balcón. Sentada
frente a la pantalla de su ordenador, doña Victoria a penas oye nada, su
pensamiento está perdido en medio de la nada. Con los codos apoyados en la
bandeja del teclado y su rostro descansando sobre las palmas de sus manos,
no halla el argumento preciso en el que reflejar el sentimiento de ese
melancólico día.

Tomasa, la doncella la observa en silencio y sin hacer ruido se acerca a
ella.

Tomasa: ¿Le pasa algo, señora?

La veo triste y apagada.

Victoria: Ah, Tomasa.

No, no me pasa nada.

Tomasa: Entonces ¿En qué pensaba?

Victoria: Ya te lo he dicho. En nada.

Tomasa: Perdone, señora,

no es normal que usted esté parada,

con la mirada ausente

y la voz callada.

Victoria: Tienes razón, Tomasa,

¿En qué voy a pensar?

La vida pasa

y nada es igual.

Tomasa: Ay, señora, miedo me da de oírla hablar,

¿De verdad que está bien?

Victoria: Claro que sí, mujer.

Además ¿Qué puedo hablar?

Si he perdido las palabras

y la lluvia me hace callar...

El presente me tiene apagada

y el ayer es agua pasada.

Y para qué hablar del futuro,

si el presente me tiene muda,

el mañana lo veo oscuro

y sin palabra ninguna.

Tomasa. Pues mire la vida con otro color

y piense que, pronto brillará el sol,

y un arco iris coronará el horizonte,

la envolverá con sus colores... ¡Que conste!

Victoria: Claro que sí, Tomasa,

es que hoy no sé qué me pasa.

Tal vez sea el día

que acusa mi vejez

y me quita la alegría.

Tomasa: Mire, señora,

aquí no hay nada viejo,

aquí hay un corazón muy grande

que se niega a mirar la belleza del espejo.

Victoria: No, Tomasa, no es eso,

es que se me acaban las letras

y no tengo texto.

Tomasa: Ya dejó de llover,

ande, levántese de ahí

que vamos a salir

antes de comer.

Me gusta pasear por el prado

y oler el aroma

del campo mojado.

(Y cogidas del brazo

pasean por la orilla,

quedando en papadas

las suelas de las zapatillas).

Tomasa: Ay, qué hermoso es el día

después de llover,

las plantas recuperan la vida

y todos tenemos agua para beber.

Victoria: Los pájaros están contentos

y lanzan su trino a los cuatro vientos

¿Los oyes, Tomasa?

Tomasa: Sí, los oigo.

Victoria: Pues yo ya tengo argumento.

Tomasa: ¡Ve, señora! ¡Y solo en un momento!

Mire los caracoles como salen a pasear.

Victoria: Y mira la frescura de las flores,

parecen perlas de cristal

las gotas de agua sobre los vivos colores.

¡Qué belleza!

Pone a nuestro alcance

la madre naturaleza.

Tomasa: Ve, señora, si ya decía yo

que en cualquier momento saldría el sol.

Victoria: Si, dices bien, la vida es bella

solo hay que apreciarla y vivir con ella.

Vamos, Tomasa,

que quiero volver a casa

para plasmar en la pantalla este momento

y describir la hermosura del firmamento.

20 comentarios:

Marina-Emer dijo...

Con todo mi cariño vengo enseguida para darte las gracias de tu comentario de hoy y el correo donde me ponias el comentario que no pudiste dejar en el blog ...pensaba escribirte mañana un correo ,es que vine de Asturias de pasar los santos en la tierra de mi marido e.p.d. y llegué muy cansada y triste.
gracias Piedad te quiero
besossssssssssssssss
Marina

rosa mis vivencias dijo...

Piedad cada vez disfruto más leyendo lo que escribes, tienes mucha imaginación y lo estas demostrando constantemente, tus textos, poesías, diálogos son una maravilla, porque tu no tienes limites, tú afán de superación es un orgullo para los que te queremos.
Un beso.
Rosa.

Piedad dijo...

Eh, Rosa, ¡Que te veooo! Ya ves, yo creo que se le puede escribir a todo por insignificante que sea... Pero no siempre se consigue, o por lo menos yo. Porque ha veces, las neuronas están dormidas y no tienen ganas de trabajar,jajajaja. Gracias por leerme y que te guste.

Marina, gracias por tu visita y por el cariño que me tienes.

Abrazos.

Blanca dijo...

Hola Piedad,
Con la facilidad que tienes para escribir, vas a bordar el final de "churros con chocolate"!!!
Me ha gustado tu escrito, es verdad que después de la tormenta vuelve la calma..., menos mal!
Un abrazo muy fuerte.
Bss

Anónimo dijo...

Querida Piedad cada vez me so prendes mas y mas me encanta tu imaginación bonita entrada me ha gustado mucho
un beso

Beatriz dijo...

Me encantó está historia. Me gusta como escribes. Un beso y buena semana

Piedad dijo...

Ay, Blanca. Miedo le tengo al final de nuestra obra de teatro... ¡Mira que si en vez de bordarla le hago un zurcido...! Por dios, no quisiera que eso ocurriera, jajaja. Gracias por pasar por aquí, sabes que eso se agradece.
Un beso.

Anónimo, gracias por tus palabras y por seguirme. Otro beso para ti.

Beatriz, igualmente te deseo que tengas una buena semana. Gracias por tu comentario y por la puntualidad en tus visitas.

Abrazos.

Milita dijo...

Hola, PIEDAD me acabo de enterar que ROSA es tu hija, enhorabuena por tener esa hoja tan maravillosa, estuve leyendo esa maravilla de historia que es una verdad como un tempo, las dos somos mayores pero no viejas los viejos son los trapos pero las personas no, espero que siga con ese humor y escribiendo tan bien. Besiños de esta amiga que lo soy Milita.

reser dijo...

Piedad, ya sé que repito a las amigas anteriores, pero es que de verdad me encanta todo lo que escribes, que tienes una facilidad,una imaginación y una sensibilidad extraordinaria. No lo dudes bordaras el final de nuestra obra y piensa que un zurcido bien hecho también es bordar je je.
No dejes nunca de escribir, amiga. Felicidades por esta entrada preciosa.
Besos.
Roser

Piedad dijo...

Hola, Milita.
No sabes cuanto me alegro verte de nuevo por aquí y me gustaría que la visita se vuelva a repetir, pues como ya he dicho en otras ocasiones, por el sistema de mi ordenador no puedo entrar en según que blogs y dejar mis comentarios agradeciendo los vuestros, y el tuyo es uno de esos blogs. Pero desde aquí, y esperando que vuelvas y leas este mío te agradezco tus palabras, aunque tengo que aclarar una cosa: Rosa no es mi hija, es mi sobrina... bueno, yo diría que la comparto con mi hermana, es decir, que es como si lo fuera aunque más bien parecemos hermanas por la edad... O sea, es sobrina, hija, hermana y amiga. yo cuento con ella como tal y así nos llevamos de bien.
Abrazos.

Piedad dijo...

Hola, Roser.
Celebro que te guste este relato, pues cuando me pongo a escribir no encuentro las palabras adecuadas, pero luego parece como si brotaran y aunque nunca es de mi agrado, aquí queda plasmado y si a vosotras os gusta, con eso ya quedo satisfecha.
Ahora esperemos el final de la obra a ver como me sale, jajaja.
Abrazos.

Tomi dijo...

Piedad cada día nos sorprendes con tu ingenio y gracia para escribir.
Me ha encantado.
¿has pensado en alguien especial para ponerle los nombres a las protagonistas?

Un abrazo

Piedad dijo...

Hola, Tomi.
Pues no, no pensé en nadie al ponerle nombre a las protagonistas, pero a veces, yo estoy como Victoria... Es decir, sentada delante del ordenador y sin argumento y se me ocurrió escribir este relato, aunque a mí me encanta oír caer el agua sobre la baranda del balcón...

Te dejo un abrazo y mi gratitud.

Driada dijo...

Hola Piedad
Menuda producción llevas!!!
Es que no se te puede perder de vista ni un momento , que ya le has dado a la tecla y letras componiendo , de la poesia al teatro y de ahi ¿a dónde? ¡Menuda pregunta la mia !.
Me alegro un montón que estés tan enfrascada pasando a la tecla y a la pantalla todo lo que te pasa por tu productiva imaginación.
Un abrazo

Piedad dijo...

Jajaja, Driada, es que yo pienso en voz alta y unas veces salen versos y otras veces sale teatro, o relatos... Depende cómo caiga, o sea, esto es como el bombo de la lotería, yo meto las palabras y le doy a la ruleta y unas veces salen de una manera y otras de otra, jajaja.
No me hagas caso que me estoy poniendo como las patatas viejas, arrugadas y grilladas... mas grillada que arrugada, jajajaja.
Gracias por pasar y dejarme tu comentario, sabes que eso me alegra mucho.
Un abrazo con todo mi cariño.

Driada dijo...

¡¡¡ vamos a ver !!!!! ¿ tú patata ? además si andas grillada más que mejor, eso quiere decir que tu patata grillada está en plena producción para dar más patatas y eso creo que es sintoma de estar muy vivita y coleando.
Beso gordo y achuchón

Conchi dijo...

Piedad, ¿cómo no me habias avisado de que tenías esto publicado? Ay, ay, sabes que ando atareada con las correcciones pero tus poesías me llenan de emociones, jaja.
Me ha encantado, amiga.
Repito lo que ya te han dicho, tienes ese don para combinar las palabras y escribir poemas largos, con sentimiento y con mensajes incluidos.
No dejes nunca de escribir, ¡aunque no te salgan las palabras!
¡Y que sepas, que yo estoy segura que vas a bordar el final de la obra!

Un abrazo muy grande
Conchi

Piedad dijo...

Pues es verdad, Driada, no había caido yo en eso... las patatas grilladas son patatas pre...ñadas, jajaja, a punto de reproducir más patatas..

Conchi, tienes razón, no te he dicho nada de esta entrada pero es que yo sé lo atareada que estás siempre...
Espero que el final de nuestra obra me quede bordada, jajaja.

Abrazos pasados por agua.

Marimer dijo...

Hacia dias que no te visitaba, Piedad.
Como me encanta leerte, esta prosa-poema-teatro es realmente entrañable y para mí, aunque no soy erudita en literatura, me parece buenísimo. Desde luego aqui todas sois buenísimas. Me voy a trever ponerte este enlace para animarte a que publiques lo que escribes cuando quieras, incluso hay un buen premio. He visto algunos ganadores y te aseguro que no me ponen la piel erizada como lo hacen tus narraciones, anímate y hazlo cuando te apetezca, buenooo es otra actividad nueva que está ahí.
http://www.cadenaser.com/cultura/articulo/literatura-nova-red-social-escritores/csrcsrpor/20110825csrcsrcul_1/Tes

Piedad dijo...

Hola, Marimer.
Ante todo, gracias por tu visita y tus palabras.
Lo tendré en cuenta lo de publicar... pues ya sabes que eso me gusta, jajaja. Es decir, me gusta dar a conocer mis escritos aunque yo los encuentro algo simples, claro, que tampoco es igual leer con el ordenador que tiene una voz muy mecanizada a que lo lea una persona como es debido.
Ya te contaré...
Abrazos.