lunes, 1 de agosto de 2011

SAL Y PIMIENTA AL GUSTO...

Le voy a contar a ustedes

lo que mi vecina me ha comentado:

Dice que en su casa comen,

verdura, carne y pescado.

Pero su marido tiene

un gusto muy especial,

pues come almejas y

mejillones casi sin pelar.

Y es que dice el hombre

que le gusta el mejillón y la almeja,

no por lo que de ella come,

sino por el gusto que deja.

Y de la carne, ¡qué te voy a decir!

El conejo le vuelve loco,

con él se siente feliz

aunque siempre le sabe a poco.

Pero ella le dice que no coma tanto,

que guarde para otro día,

que le puede hacer daño

si come con esa energía.

Como buen cazador

siempre tiene la escopeta cargada,

por si se cruza por la habitación

el que ella le guarda.

El hombre no es delicado,

le gusta frito con tomate,

al horno, solo o  aliñado.

Y si se lo pone crudo

mucho mejor,

pues él se lo guisa,

porque así no lleva colesterol.

Y de este modo

se alimenta noche y día,

pues dice su mujer

que el conejo le devuelve la alegría.

De él nunca se cansa,

nunca lo aborrece,

dice que es el mejor bocado

que ella le ofrece.

Y me sigue comentando,

que con la almeja y el mejillón,

el conejo y algo de pollo

se preparan un arroz

que se chupan los dedos y labios.

Yo le he advertido

que tengan mucho cuidado,

que con tanto chupeteo

el pollo al conejo le puede hacer daño.

O tener una indigestión

y después de un tiempo

corra por la habitación

algunos bichitos descarrilados.

Pero a él no le asusta,

siempre quiere tener la mesa puesta,

aliñado con vino blanco

sal y pimienta.

 

Piedad Martos.

6 comentarios:

rosa mis vivencias dijo...

¡Hola Piedad!
Sal y pimienta al gustito de cada uno y una chispa he humor, que siempre viene bien, ahora que cada uno haga su propia conclusión, yo ya saque la mía, te felicito por tu imaginación.
Un beso.
Rosa.

DRIADA dijo...

Vayaaaaaa ! primero me sorprendes con esas imágenes tan apetitosas y luego no he dejado de sonreír leyendo verso a verso ese poema que has colgado.

Que no se si tengo yo la tarde turbia , pero hay versos que les encuentro varias lecturas y eso es doble arte.
Arte tuyo , claro no hay duda.

La vena andaluza no la puedes ocultar, gracia y salero en tus escritos; sal y pimienta.

Un abrazo , guapa

Sabela dijo...

¡Qué bien me lo pasé Piedad!, estoy con Rosa y Driada en la interpretación y en buena compañía por supuesto, gracias por el buen rato que pasé.
Abrazos.

Piedad dijo...

Rosa, Driada, Sabela, gracias a las tres por vuestra visita y vuestras palabras. Yo sí que me lo paso muuuuy bien sabiendo que os he hecho sonreír. ¡Y es que yo digo aquello: al mal tiempo buena cara! En este caso sería: al mal tiempo una gota de humor.

Besos triplicados...

Conchi dijo...

Piedad, no sabía yo que eras tan verdeeeeeeeeeeeeee, jaja. No sólo me he reído leyendo tu poema sino que imaginaba tu cara mientras lo componías y seguro que te jartarías de reír.
Muy bueno, de verdad. No pierdas tu sentido del humor. Y dices muy bien: a mal tiempo, buena cara!
Un abrazo muy grande
Conchi

Piedad dijo...

Nooo, Conchi, yo soy muuuy, pero que muuuuuyy seria y formal, jajajajaja. Lo que pasa es que de vez en cuando hay que mirar la vida con otro color más alegre y el verde con unos granitos de pimienta también es bonito, jejeje.

Un beso...