martes, 30 de junio de 2009

UN DÍA CUALQUIERA.

Las cosillas de este mundo muchos la toman a pecho, yo las cojo por delante y a la espalda me las echo.

Esta frase la oí muchas veces en un programa de radio y hace tantos años que ni me acuerdo del nombre del locutor. Pero creo que es importante recordarla y llevarla a la práctica. Pues si yo no me tomara así las cosas ¡Estaba perdida! Y es que algunos días parece que el diablo esté suelto o por lo menos mi madre dice eso. Cuando se le pierde alguna cosa siempre dice: “el diablo está por dar por...” y lo bueno es cuando se le pierde algo y no lo encuentra, entonces coge un pañuelo y le hace dos nudos en una punta al tiempo que recita: “Diablo diablo, los huevos te ato, hasta que no me aparezca... no te los desato . Mira hija, se me han perdido los diez euros que tenía para los niños”. Entonces voy yo, meto la mano en el bolsillo y los saco y le digo: “¿Y esto qué es?” Satisfecha por el efecto del castigo aplicado al diablo, le suelta los huevos y todos contentos. Pero yo me pregunto: ¿Qué tendría yo que hacerle? Creo que en lugar de atarle los huevos se los tendría que cortar. Porque de verdad que hay días ¡Que más valía quedarse en la cama! Cuando me dispongo a salir de la habitación parece ser que no tomo bien las medidas y me doy con la esquina de la cama en toda la rodilla, es decir, encima mismo del hueso, sí, ese que da tanta risa... me quedo con la boca abierta y dejo ir una palabrota que ahora no voy a repetir porque huele muy mal y no quiero apestar mi salón. Y cuando voy al baño nada más sentarme en el servicio toca el teléfono y no hay nadie que lo coja, yo que tengo un temperamento que no tengo espera, salgo apresuradamente mientras me pongo bien la ropa, y parece que la puerta se ha desviado de su sitio y me meto de narices contra el marco. Me llevo la mano a los labios y ¡Jolines! se me han puesto que parece que me han dado un mordisco, y cuando llego al teléfono ya se ha cortado. Bueno, ya volverán a llamar si quieren, porque últimamente el teléfono no deja de sonar, todo el mundo quiere vender, incluso regalan de todo. A mí me ha tocado desde un apartamento hasta una lámpara sin cable, y digo yo: ¡Para qué quiero una lámpara con cable o sin cable si tengo los plomos fundidos! ¿Y por qué no me mandan las llaves del apartamento en lugar de llamarme y decirme que llame yo a tal número? El caso es que cuando mi marido ve que voy de un lado para otro de prisa llevándome por delante una silla, la mesa, me dice: “Niña, ten cuidado y no corras que un día te harás daño de verdad”. “¿Que tenga cuidado...? Tú eres el que tienes que tener cuidado”. Y es verdad, hace pocos días que estaba el pobrecito mío en la cocina agachado buscando algo en el mueble y llegué yo por detrás y ¡Bumba! De un solo golpe lo metí dentro del mueble. No, si algún día me lo cargo... y es que es un peligro ponerse delante de mí.
Por eso, donde mejor me siento es en mi despacho como yo le llamo, porque aquí despacho la ropa de la plancha, recorto y tengo “el teclas”.
Cojo la tijera y me pongo a recortar las ilustraciones de mi próximo cuento y cuando entra mi marido y me ve con la tijera en la mano y los dedos de la otra por delante de la misma, dirigiendo por donde tengo que cortar deja ir una exclamación de temor: “¡No pongas los dedos delante de la tijera que te los vas a cortar!” “Tranqui tronco, que no pasa nada, está todo controlado”.

Después enciendo el ordenador y me miro el correo. Siempre tengo alguno, sobre todo .P P S de los cuales solo disfruto del texto que acompaña las diapositivas y por él sé si pueden ser bonitas o no, pero si el volumen de la música es alto me es imposible poder oír el lector de la pantalla, así que lo abandono y sigo con otro. Después me voy al blog y es aquí donde de verdad me relajo leyendo vuestros comentarios y es que en el fondo aún tengo un poquito de esa ilusión que se tiene cuando eres niña. Tal vez sea porque nunca disfruté de esa niñez y de lo que me gusta, y ahora que tengo a mi amigo el teclas y puedo leer y escribir he vuelto a la vida y es por eso que me gusta compartir con vosotros/as todas estas simplezas o como se le quiera llamar.

18 comentarios:

Adrisol dijo...

gracias por compartir tus crónicas diarias!!!!!!!

parece que eres de cuidado...jajajja
pobre tu marido, lo empujaste y lo metiste dentro del mueble???
jajajajajjaja......

está bueno que hayas encontrado un espacio para tí y tus cosas!!!

besitos,reina

Sabela dijo...

Imaginando la escena de tu marido dentro del mueble me partí de risa, ¡perdón! pero me hizo mucha gracia, además lo cuentas de una manera...
La frase del locutor no tiene desperdicio, la debíamos de aplicar cada uno de nosotros ¿verdad?.
Tu relato me encantó a pesar de los "castañazos" que te diste, si te sirve de consuelo a mi me pasa algo parecido, además no sé por qué razón siempre me engancho en las manillas de las puertas.
Abrazos.

Conchi dijo...

Piedad, me he jartao de reir, jaja. Eres un punto. Mi madre también me enseñó lo de los nudos en el pañuelo cuando se perdía algo, y yo de niña lo hice más de una vez, claro que ella era prudente y no le ataba los huevos al diablo, o eso no me lo quiso decir a mí, ella decía: "San Antonio la lengua te ato, hasta que no aparezca tal cosa no te la desato" y la cosa aparecía, jaja. Yo siempre pensé que al santo le debería gustar mucho hablar y con la lengua atada no podía, jaja.
Amiga, los blogs nos has servido de ayuda y de escape a muchas. Pues "benditos sean!".
Te mando un fuerte abrazo y cuidaíto con los golpes!!!
Conchi

Pequeña Saltamontes dijo...

jajajaja, yo esas expresiones no las habia escuchado nunca, si los blogs hacen cosas que ahce unos años ni nos hubiesemos imaginado!! Asi que a seguir escribiendo!! Besos.

Isabel dijo...

Pues estas "simplezas" que escribes son las que una a una nos acercan y cada día nos hacen que nos busquemos y las compartamos
Un abrazo

Piedad dijo...

Adrisol, Sabela, Conchi, pequeña saltamontes, Isabel, ¿Sabéis el refrán ese que dice? Ojos que no ven... castañazo que te pegas, pues eso me pasa a mí, pero no pasa nada. Al mal tiempo buena cara jajaja. Cuando me doy un golpe, me rasco y sigo con lo mío, claro que si me hago daño dejo ir una M... pero nada, yo sigo... pero eso que te pasa a ti Sabela de engancharte en las puertas, ni queriendo lo hago mejor y rápido, porque hay que ver lo bien que me engancho.
Nada, que me alegro que os divertéis con estas cosillas mías, porque mi intención es esa, que os lo paséis bien...

Besos calurosos.

entreluces dijo...

Pues sí Piedad,,, no hay nada mejor como echarle sentido del humor a esos días torcidos y si hace falta, incluso reirnos de nosotras mismas, la vida así es mas facil y sencilla.

Y como he pasado un rato divertido leyéndote y con la sonrisa de oreja a oreja, gracias!!

Besucos

Isabel dijo...

Paseaba por aquí . Buenas noches

DAISY dijo...

madre mía qué peligro, entre las tijeras y le mueble!! es bonito ver que te tomas con sentido del humor esta situación, es agradable ver que aún hay personas que a pesar de tener unas circunstancias desfavorables, no se rinden y siguen luchando como lo haces tú. Te mando un saludo desde mi aula.

Piedad dijo...

Entre luces, gracias a ti por leerme. Me alegro verte por aquí.

Isabel, Me gusta verte pasear.

Daisi, Hacía tiempo que no te veía por aquí, supongo que el trabajo no te lo permite, así pues, bienvenida de nuevo. Como ya sabes, mi ordenador no me permite entrar en todos los blogs y los tuyos son unos de tantos... pero te recuerdo por el blog de Conchi.

A todas, un beso caluroso.

Kety dijo...

"Tal vez sea porque nunca disfruté de esa niñez y de lo que me gusta, y ahora que tengo a mi amigo el teclas y puedo leer y escribir he vuelto a la vida".

Comparto contigo estas palabras además de reirme con el texto, -eres genial-

Un abrazo y feliz verano

Piedad dijo...

Gracias Keti. Yo también te deseo feliz verano.... ¿Que tal el vevé? Supongo que estará precioso de verdad e igual que las niñas.

Besos...

esteban lob dijo...

Piedad:

Te leí en el blog de Gavina y me pareció emocionante tu comentario acerca del único libro que leíste antes de quedar sin vista.
Ahora observo tu blog y solamente tengo palabras de aliento para ti.
Lo que para cualquiera es un esfuerzo común, para ti en materia de escritora y dueña de casa es doble... o triplemente meritorio.

Te mando un beso y un saludo a tu marido.

Piedad dijo...

Esteban, bienvenido a mi espacio. La puerta está abierta para cuando guste volver... para mí es un placer recibir vuestros comentarios... además de quedar inmensamente agradecida.

Saludos.

* HADA ISOL dijo...

La verdad es que yo pudiendo ver soy más peligrosa que tu soy tan arrebatada que al leerte pues me sentí plenamente identificada! te mando un abrazo fuerte,un día de estos te haré un post describiendote los cerros que yo tanto amo,así sepas lo que yo siento cuando paseo por ellos,y así como tu compartes tu mundo conmigo yo lo compartiré contigo,cuidado con la tijera amiga mía,por experiencia se que duele mucho,jejeje! un abrazo!

* HADA ISOL dijo...

Ah y la verdad que me reí mucho imaginando a tu marido dentro del mueble! jejeje!

CHANEL dijo...

Piedad hace que lei y no te deje comentario,pense que te lo habia dejado.
Que salero tienes, me he reido de nuevo mucho
La ultima ve que hice los nudos, no recuerdo ni cuando! ni encontre lo perdido ni se por donde andara el pañuelo,
Un abrazo

Gamar dijo...

Será porque me estoy volviendo viejo, pero ultimamente me emociono con cosas que antes no.
Vine a conocerte desde el blog de Maracuyá, que es una flor hermosa por dentro y por fuera, no solo la flor, sino su dueña y encuentro esto que da placer leer.
Realmente es una gran alegría saber que puedes expresarte gracias a la tecnología. Normalmente en lugar de comunicarnos más, nos aleja, pero en tu caso es muy positivo.
Te mando un saludo desde muy lejos y volveré a disfrutar de tus cosas cotidianas.