domingo, 5 de octubre de 2008

TODO POR LOS HIJOS.

A veces oigo comentarios de algunos jóvenes que dicen no tener obligación a ayudar a los padres, es decir, ayudar en las labores del hogar, porque ellos no pidieron venir a este mundo. Y efectivamente, la decisión de traerlos al mundo es cosa de los padres. Ellos tienen el deber y la obligación de criarlos, de alimentarlos, vestirlos, asearlos, velar su sueño, cuidarlos cuando están enfermos, educarlos para que sean personas honestas y sepan respetar y ser respetados. Los padres tienen obligación de cuando son mayores costearle la alimentación, la ropa, los estudios y los caprichos que a medida que estos crecen, crece el coste de esos caprichos, que quizá no sean caprichos sino necesidad para poder estar a la altura de las circunstancias de los tiempos que corren. Que si el móvil, que si necesitan un coche, que si quieren moto etcétera. Los padres tienen obligación a lavar y planchar la ropa, ordenar y limpiar su habitación, de pagar los estudios hasta que estén preparados para iniciar una nueva vida cada cual con lo que han elegido. Y cuando ya están formados se casan, tienen hijos y para que no pierdan su trabajo, sobre todo la madre, los padres que ya son abuelos cuidan de esos niños recién llegados a este mundo y que son sus nietos, los cuales tampoco pidieron venir a él. Y mientras éstos crecen, los abuelos envejecen y entonces se ven obligados a irse a la residencia para no obstaculizar la convivencia y el trabajo de los hijos.
Ellos lo dieron todo a cambio ¿De qué?... La primera parte lo hacen por obligación, la segunda parte lo hacen por cariño y amor y la mayoría de ellos recogen lo que han sembrado, es decir, cariño y amor, pero luego hay una pequeña parte que recogen olvido, porque nadie se acuerda de lo que sacrificaron para que tuvieran una vida más fácil, sin pararse a pensar de quién es la obligación y sin preguntarse dónde acaba el deber de los padres y dónde empieza el deber de los hijos.
Afortunadamente no todos los hijos piensan igual, sino que agradecen el hecho de que le dieran la vida y el sacrificio y la lucha diaria de los padres para poderles dar lo poco o lo mucho que ahora poseen.

Sólo es un comentario que hago porque me sorprende la actitud de algunos jóvenes, pero no por experiencia propia.

11 comentarios:

Meli dijo...

Piedad, hay muchos adolescentes que cuando cumplen 18 años dicen: Ya me puedo ir de casa.

Yo les respondería: Ya te pueden echar tus padres de casa también.

A ver quién toma la decisión antes!!!!

Tras esto te diré. La paternidad (el masculino generaliza) es un acto de amor. Das sin exigir nada a cambio. Cuando un hijo se hace padre comprende lo que hicieron sus progenitores por él. No obstante, debemos por su bien y por el nuestro hacernos valer. Que todos noten que tanto hijos como padres tenemos nuestros corazoncitos.

Está bien lo que dices acerca de los jóvenes. Pero me convierto en abogada del diablo. Vale??? Y acerca de algunos padres. Qué actitudes tienen??? Afortunadamente, la perfección no existe ... pero en algunos casos ... jooo que hubiera costado no tener tantos defectos!!!!!!

Besotes Piedad ... y gracias por el comentario en mi blog. Eres un ángel!

muxica dijo...

Es difícil ser padre/madre. No disponemos de manual de instrucciones, lo mejor es la rectitud sin pretender ser amigos, pues ser padre/madre ya lo implica todo.
Eso de que no pidieron venir a la vida, no vale; Tampoco nosotros lo pedimos, simplemente es un capricho del destino o de la naturaleza.
Creo que no son los hijos los están fallando, mas bien es la forma de educar sin valores, por lo tanto fallamos los padres.
Por suerte tengo dos hijos que hasta ahora son personas. Luego… la vida y ellos dirán.
Mil besos y abrazos.

Conral dijo...

Piedad, este es un tema complicado y discutido en debates de familia y hasta televisivos. Comparto lo que has dicho en tu entrada, pero también les doy la razón a Meli y a Muxica. Nadie nos enseña a ser padres, queremos lo mejor para nuestros hijos, pero muchas veces metemos la pata. Tenemos que reconocerlo. Ahora, el dar de lado a nuestros padres cuando se hacen mayores, eso no puedo compartirlo a no ser que no haya más remedio, que tb hay casos.
Te dejo un fuerte abrazo para ti y otro para tu madre.
Conchi

Piedad dijo...

Meli, Muxica, Conral, Gracias por vuestros comentarios. Es cierto que nadie somos perfectos, lo que yo quiero decir es que los padres lo dan todo a canvio de nada por amor hacia ellos, y me sorprende algunos jóvenes, porque no todos son igual, no quiero generalizar, que recibieron mucho de sus padres y luego dicen no tener obligación a ayudar en la casa. Pero como ya he dicho, solo son algunos los que piensan así. También hay padres que tal vez no supieron egercer como tal. Aunque eso de ser padres es algo muy difícil y más en los tiempos que corren. Yo no sé lo que es esa responsabilidad pero me pongo en el lugar de todos los que son y comprendo que no es nada fácil educarlos como dios manda para que sean personas respetadas.
Conchi, como no miro la tele, no sabía que habían dado algún programa referente a estos casos, aunque no me sorprende en absoluto.

Un abrazo para todas.

Sabela dijo...

Piedad creo que ya lo habéis dicho todo y añadiendo que esta misma tarde oí decir: "lo más difícil de este mundo es ser padres", creo que poco más puedo decir, bueno, quizás sí, y es que también hay que tener vocación de padres y de hijos y por encima de todo esto ser "personas".
Como siempre muy interesante lo que escribes.
Abrazos.

Abuela Ciber dijo...

Gracias por visitarme eres bienvenida!!!!
Te dire que en la cabezera del blog tengo un foto de las sierras con no muy altas ondulaciones, verdes pastos y un hermoso árbol autoctono que se llama Lapacho, estees rodsdo y esta totalmente florecido.

En mis post siempre pongo alguna imagen, por el ejemplo hablando del dia del patrimonio en mi asi, coloco la imagen de Carlos Faz Ferreira, una foto antigua, la foto de su casona de la època muy seññorial de dos plantas y con un hermoso jardin.

Luego coloque la Residencia presidencial que tambien es una casona de principios del XX con un jardin explendoroso., coloque tambien una foto del Nvio Capitan Miranda, a vela que es el buqye escuela de nuestra armada, que viaja en son de amistad por el mundo, invitando cadetes de distintas partes de América.


No te comento lo que has escrito porque yo puse hace dos dias un post al respecto,.

Espero seamos buenas amigas a traves del mar, y que nuestras palabras nos lleguen con gran cariño.

Saludos.

DRIADA dijo...

Hola Piedad, un ratito que tengo y te vengo a ver. Una triste relidad la que cuentas, pero que se da. Los hijos siempre esperan todo de los padres y es bueno poderselo dar si se puede ¿porque no?. Pero los hijos y los padres no dejan de pertenecer a esta raza humana tan complicada Porque igual que hay hijos desagradecidos hay padres insconscientes.
Un abrazo

Conchi dijo...

Hola, Piedad. Espero que estés bien y te deseo un feliz fin de semana. Propuse un juego en mi blog, no sé si has pasado por allí... ¡no se puede jugar si no hay jugadores!, jeje
Un abrazo.
Conchi

Isabel dijo...

Hay muchos mas ancianos de lo que creemos, que a pesar de haberlo dado todo por sus hijos, y por sus nietos, quedan en el olvido, y lo digo con el corazón encogido, porque es algo que me duele muchísimo. Un beso

Kety dijo...

Hola Piedad, los españoles tenemos un concepto sobre los hijos diferente a otros paises.
Piedad, no puedo detenerme mucho pero pasaré con más calma

Garcias por tus palabras en mi blog
le he dado todos esos besos a mi nieta..., y más
Un abrazo

Iris de Brito dijo...

No soy del criterio de las personas que me anteceden en los comentarios. No creo tener obligación de pagar los caprichos de mis hijas. Yo, con muchísimo placer, les doy techo, comida, estudio. Pero los caprichos se los pagan ellas con su trabajo. No tienen todavía más de 20 años, pero tienen que hacerse cargo de sus cosas.
Tampoco me hago cargo ni de su ropa ni de su cuarto. Y todo debe estar limpio y en orden. No sé si soy estricta, pero me parece que somos cuatro adultos que vivimos juntos y tenemos que compartir la responsabilidad.
Ellas son muy buenas, están atentas a las necesidades de la casa, y no tengo que andar recordándoles sus obligaciones. Sencillamente las han ido adquiriendo de chiquitas y han ido aprendiendo de nosotros:
Nadie sale de la casa si su cuarto no está arreglado. Quien usa la cocina la deja limpia y ordenada. Quien usa el auto, debe dejarlo limpio y con gasolina para que la otra persona no tenga problemas.
Quien va al supermercado, pregunta a los demás si necesitan algo para comprarlo de una vez. Eso es convivencia. Y será muy útil cuando nos dejen y hagan su vida.
Yo pudiera hacer todas estas cosas, porque trabajo desde la casa...pero sucede que soy madre y no empleada. Aunque estoy en la casa, tengo mis obligaciones y además no creo que deba hacerme cargo del hambre de los demás. Si tengo ganas de cocinar, lo hago, pero si no tengo ganas, no siento la obligación de hacerlo. Es mucho más de lo que muchas mujeres pueden decir. Pero ha costado mucho llegar ahí.
Te mando un gran abrazo,
Iris