domingo, 5 de agosto de 2012

DE MI AMIGA ENCARNA

Mi amiga Encarna, una de tantas que pasan en silencio por este espacio me cuenta que un día leyó un cuento, no recuerda el nombre del autor,  de un abuelo que llevaba a su nieta a ver el mar por la tarde cuando éste era bravo pero un día la llevó por la mañana cuando estaba en calma y más o menos decía así:

 

Abuelo  dame  tu pañuelo

yo creo  que   voy  a llorar.

El mar  se ha muerto  de repente,

no respira  no se mueve,

¿Será  por la caracola que sin querer le he quitado?

Se la devolveré  porque el mar  me gusta  enfadado

hasta mi piel  se ha erizado.

Aquellas   olas enormes,

de repente  se han parado.

Tú dices  que  el mar no muere

y yo casi no lo dudo

pero es cierto   que esta  quieto

y me mira disgustado.

No me atrevo a  respirar

es un silencio que espanta,

tengo gana mucha ganas de  llorar

ya no hay espuma en sus olas

y no se le oye rugir

la maldita caracola

que sin querer  le cogí.

Abuelo dame tu pañuelo

yo se que  se ha  muerto el mar.

-No llores  cara bonita

que el mar no muere jamás...

 

 

Gracias, Encarna por tu aportación y por tus halagos creo que no merezco tanto.

 

Abrazos.

10 comentarios:

Piedad dijo...

El mar muere...

El bosque muere...
Yo también lloro cuando veo que en lugar del color verde se encuentra el gris de muerte y en el lugar de sombras se encuentra cenizas...
Es triste pero cierto, todo muere sin remedio.

Gracias, Encarna.

Y gracias a todas y todos los que por aquí paseis.
Que tengáis unas felices vacaciones.

Abrazos.

Beatriz dijo...

Una poesía muy bonita. Te deseo que tengas unas lindas vacaciones.

rosa mis vivencias dijo...

Hola, Piedad.
Preciosa poesía, el cuento de tú amiga debía ser muy bonito, porque lo has resumido en verso como solo tú sabes hacerlo, perfecto.
Las fotos te han quedado muy bien.
Un beso.
Rosa.

Conchi dijo...

Piedad, qué bonito el cuento escrito en verso. Dile a tu amiga Encarna que me ha encantado.
Ese mar que tanto nos gusta, que nos atrae a pesar de ser tan inmenso, tan peligroso y poderoso y que en calma, es suave como la seda.

Todo muere sin remedio. El día que lo haga el mar, se acabará la vida en la Tierra.

Un abrazo muy grande
Conchi

isam dijo...

Me ha gustado mucho la poesia es muy bonita como todo lo que escribes.

Un beso

Isabel

Rosa María dijo...

Hola Piedad. Bella historia sobre el mar. Yo que vivo en la costa, doy gracias a Dios por ese mar que me acompaña. Tras laventana de mi dormitorio, cada noche antes de acostarme le echo un vistazo, y al levantarme también. Es como que su imagen que me reconforta para seguir la ruta diaria.

Un abraciño.
Rosa maría Milleiro

http://poemas-rosamariamilleiro.blogspot.com.es/

Driada dijo...

Hola Piedad.
Ando rodeada de libros y autoenseñandome sobre como mejorar las fotos que no dejo de hacer.
No me olvido de ti , pero no me da tiempo de pasar por los blogs y leer a mis amigas blogueras, así que me tomo un descansito y vengo a leer tus cuentos que como siempre mantienen una ingenuidad ya sello muy personal tuyo y muy necesario en estos momentos en que parece que se nos olvida todo lo bueno.
Un abrazo

Sabela dijo...

Gracias, muchas gracias Piedad por hacernos disfrutar con tus poesías, acabo de disfrutar mucho más de ellas cuando las oí sonar en una voz amiga.
Abrazos.

Cheli dijo...

Piedad, bonita poesía. Mi madre siempre dice que no pasa el tiempo, que pasamos nosotros, pero sí que parece que todo muere y eso es triste.
He estado fuera casi todo el verano, por eso no he pasado por tu blog, ya que en el pueblo he estado desconectada de todas las tecnologías y ha sido como volver a mi infancia ¡qué recuerdos!
Un abrazo fuerte.

Piedad dijo...

Hola, amigas.
Os doy las gracias a cada una de vosotras por vuestros comentarios pero os quería decir, a las que no os habeis dado cuenta, que la poesía no es mía, sino que mi amiga Encarna la leyó en algún lugar y me hizo un resumen. Me gustó y como en un pequeño homenaje por los elogios que siempre me dedica, lo publiqué no sin hacerlo saber, porque no quiero quitar el valor a otra persona. Es cierto que no sé el nombre del autor y que es semejante a las que yo escribo.
Pronto leeréis una mía como todas las demás, estoy en ello.
Mientras tanto, os dejo un fuerte abrazo con todo mi agradecimiento.