domingo, 19 de julio de 2009

INTELIGENCIA O ¿VOLUNTAD?

A menudo oigo estas expresiones: ¡Que lista eres! ¡Eres muy inteligente!

Sí, muy lista. ¡Mira si soy lista que cuando tuerzo la esquina me pierden de vista!
¿Inteligente...? ¡Qué más quisiera yo! Claro, que si la inteligencia es tener voluntad e interés en aprender cosas y luchar por ser lo menos dependiente posible, pues sí, en este caso soy inteligente, pero no es así. Yo solo sé que no sé nada. Y nunca mejor dicho porque ni siquiera sé el nombre del autor de esta frase.
Es cierto que hago lo que sea necesario para salir a flote, porque soy una persona activa y me gusta aprender cosas aunque nunca tuve personas especializadas para ello que me pudieran enseñar, pero cuando te apetece hacer algo, te buscas la manera que mejor te vaya para hacerlo. Siempre encuentras algún truquillo favorable para los quehaceres diarios para que estos resulten más fáciles.
Recuerdo cuando era niña la ilusión que me hacía coser, peinar o lavar la ropa. Cuando perdí la vista mantuve viva la esperanza de que un día volvería a ver y cosería los vestidos para unas muñecas que no tenía, cuyos diseños guardaba en mi mente y aún sin ver nada, conservaba con esmero los trozos de tela restantes de los vestidos que mi madre me confeccionaba, con el fin de llevar a cabo mis sueños. Claro, que cuando recuperé la vista nada fue como yo deseaba porque en primer lugar fue tan poca cosa lo que recuperé que ya no era coser, sino que ni siquiera podía continuar leyendo el libro que acababa de empezar justo antes de tener el accidente y del cual nunca supe su contenido. Pero es que tampoco podía escribir, y yo sentía la necesidad de escribir o hacer algo, pero me parecía que escribir sería más fácil porque podía hacer las letras grandes a la medida de mis necesidades. ¿Pero cómo?
El médico me puso gafas para todo llevar y además otras para cerca. Yo me ponía las de cerca pero era imposible ver nada. Me las cambiaba y me ponía las de todo llevar pero aún veía menos, las limpiaba y me las ponía otra vez, pero nada de nada. Me quitaba unas y me ponía las otras y no había manera de ver, las volvía a limpiar, hasta que se me ocurrió ponerme unas encima de las otras, ¡Ole! Ahora sí funciona. ¡Por fin puedo escribir! –Pensé-. Ahora pienso lo guapa que debía estar con aquél montaje pero en aquellos momentos no pensaba en la belleza. Solo me interesaba escribir, escribir cartas o lo que fuera, me era igual una cosa que otra.
Mis padres le consultaron al médico y éste me mandó otras gafas con más graduación con las cuales veía mejor para hacer lo que tanto deseaba. Pero lo bueno dura poco y después de un tiempo empezaron las complicaciones hasta llegar el día que ya no podía escribir, pero claro, había que hacer algo, había que mantener ocupada la mente y las manos, así que cogí una madeja de lana y dos agujas de punto y me puse a tejer cositas (esta vez sí eran para las muñecas), una chaquetita, un gorrito etcétera. Después empecé enserio, es decir, para mí y el resto de la familia y cada vez con dibujos más complicados pero me daba lo mismo ya que no necesitaba ver para ello. Pero claro, llegó el día que tampoco iba bien para las manos hacer punto, así que tuve que olvidarme. ¿Y ahora qué...? Pues nada, hay que pensar algo. Yo no puedo estar como la mujer del escribano, mano sobre mano. Entonces fue cuando decidí aprender el método Braille, el cual me devolvió a la vida abriéndome camino en ella para navegar a mis anchas venciendo parte de los obstáculos que me privaban de muchas cosas. Al principio me quedé decepcionada porque alguien me dijo que era muy difícil, pero cuando empecé hasta yo quedé sorprendida del resultado ya que en una semana aprendí el abecedario y sin saber la base del método, porque no había nadie que me dijera en qué se basaba. Eso lo supe a medida que fui leyendo en el libro de aprendizaje, porque no tuve paciencia para esperar al curso que estaba previsto hacer en unos meses. Cuando llegó el momento de empezar el mismo, ya había leído tres novelas. Allí me enseñaron a escribir con el punzón y a máquina, pero con este sistema solo me podía comunicar con personas como yo y por correo, así que había que hacer algo más. Y aquí estoy. Recuerdo cuando me puse en un teclado, ¡que risa! Me sobraban teclas por todos lados, pero gracias a otra persona en mis mismas circunstancias puedo hablaros de todo esto, porque él me enseñó todo lo que sé aún sin ser informático. Ahora me faltaría alguna clase con el técnico especializado en el programa de adaptación, pero eso no puede ser por el momento ya que para ello me tengo que desplazar. También me gustaría poner algún montaje, pero el lector de pantalla no trabaja con imágenes.

Y esto es todo, así pues, no confundamos la inteligencia con la voluntad...

20 comentarios:

conxita dijo...

Bueno, he leido tu relato que a la vez es real como la vida misma, es decir es tu vida contada como lo has vivido y podria decirte que de Todo hay, desde luego,En primer lugar pondria VOLUNTAD ,con mayúsculas, pero de inteligencia tampoco te falta.Creo que si no te hubiera fallado la visión y tus padres hubieran tenido medios tu habrias hecho carrera ,sin duda alguna.Yo que tengo la suerte de conocerte en persona, puedo decirte que te considero una persona muy inteligente y nada tiene que ver con tu invidéncia.

DRIADA dijo...

Ni falta que hace confundirlas. La inteligencia es lo que es pero la voluntad mueve montañas.
Es un milagro leerte , de verdad que por tu voluntad yo pueda leerte es verdaderamente un acto de superación que muchos que suben a un podium seguro que la han experiemtado. TU has subido a ese podium y eres la número uno , porque dime tu .... a mi quitan el teclado y ya ves los problemas que tengo. vamos que en esa cancha eres la primera y eso es voluntad , claro que sin inteligencia la voluntad pocos frutos da. Conclusión mi querida Piedad que eres voluntariosa y muy inteligente y ni que decir una gran persona
Un abrazo muy muy grande

Iris de Brito dijo...

Sos capaz de escribir mucho más que muchas personas que pueden ver pero no tienen nada que contar. Inteligencia? Voluntad? Pasión? No tiene ninguna importancia. Sos vos misma y eso es lo que cuenta.
Me enorgullece mucho tenerte entre las personas que leo con frecuencia! Y las fotos que nos mandaste de tus dibujos para los cuentos son ejemplo para mucha gente.
Gracias por existir, y por asomarte a nuestras vidas!
Iris

Clara dijo...

Te puedo decir que escribes hermoso, todo lo que dices llega con tanta intensidad que... no te conozco y ya te quiero.
Te admiro, porque no te quedas de brazos cruzados, lamentando lo que te falta o has perdido, no, tú sacas fuerzas y coraje, y allí vas, consiguiendo lo que te propones.
Un abrazo.

* HADA ISOL dijo...

Piedad me encantó tu escrito!
porque tienes toda la razón del mundo,tienes mucha voluntad,además sin duda eres muy inteligente,pero la inteligencia sola no te habría servido de mucho sin tu deseo de ser independiente,yo siempre pienso que las personas que no tienen que enfrentar piedras en el camino como experimentaste tu, no conocen realmente de todo lo que son capaces,yo admiro a todo aquel que se supera,cuando era niña mi madre me señala a las personas invidentes ,y me decía pobrecito,y yo veía con la facilidad que esas personas se manejaban y entonces sentía que no era necesario pensar en lo que no podían hacer sino en todo lo que han superado,y las muchas capacidades que han desarrollado para superar aquello no pueden hacer y es eso lo que le enseño a mis hijos,que todos somos diferentes,que todos enfrentamos dificultades y que todos salimos adelante,yo admiro tu voluntad porque a veces me ha faltado a mi,y realmente me siento muy dichosa de que seamos amigas! te dejo un fuerte abrazo y un gracias por el buen ejemplo que me dás!

Conchi dijo...

Piedad, yo creo que tú eres lista, inteligente y con una voluntad inmensa. Me alegro mucho de que los medios vayan avanzando y así haber tenido la suerte de conocerte vía internet, pues físicamente hubiese sido difícil por la distancia que nos separa.
Tienes mucha fuerza interior y seguro que exterior. Sólo puedo darte las gracias por abrir tu corazón y contarnos todo esto.
Te mando un abrazo grandeeee.
Conchi

Adrisol dijo...

piedad!!!!

creo que eres inteligente y voluntariosa, además de un corazón inmenso, por supuesto....
una persona inteligente puede no tener corazón o no querer usar la voluntad!!
tú tienes todo!!
felicitaciones, reina...

mañana es el día del amigo y te deseo que lo pases super bien!!
estarás en mi corazón y en una silla al lado mío.....

besosssssssssss

Piedad dijo...

Conchita, Driada, Iris de Brito, Clara, Hada isol, Conchi, Adrisol, entrar en el blog a primera hora de la mañana y leervuestros comentarios es para mí un placer y qué mejor para comenzar el día con buen humor jajaja. A ti, Blanca, te doy la bienvenida a mi espacio, me alegra mucho verte por aquí. Y Adrisol, no sabía que mañana es el día del amigo, pues igualmente os tendré presente a todas y todos los que pasáis por aquí como buenos amigos.
Un beso para todas.

* HADA ISOL dijo...

Te regalo la rosa de la amistad! feliz día del amigo querida Piedad!

Piedad dijo...

Hada, gracias por la rosa de la amistad y que tengas feliz día tú también...

Elsis dijo...

Querida Piedad, comparto con vos todo esto que decís, la voluntad es muy importante y si la sumamos a tu inteligencia, bueno, aquí están los resultados.
Sos un ser encantador y realmente admirable, te quiero, besitos!

Chanel dijo...

Hola Piedad! Me gusta leerte y eso que no me gusta mucho leer pero tu lo haces diferente entretenido, interesante y muy ameno.
Voluntad desde luego que no te falta tienes esa chispa y energía que ya mucho quisiéramos.
No imagino la enorme ventana que es la red con los ojos cerrado,
Debe tener muchos obstáculos navegando, tengo que probar un día y con tu programa,
Besitos

Piedad dijo...

Elsis y Chanel, os leo y es un placer para mí. Te invito Chanel a que hagas la prueba como dices de ahcerlo con los ojos cerrados con el programa del Jaws, bueno no sé si se escribe así, porque a mí me lo baja el informático de internet, creo que del cidat. Tengo la prueba que dura 30 minutos y cuando se acaba vuelvo a reniciar y tengo otros 30 minutos más. eso lo puede tener cualquiera pero olvídate del ratón jajaja. Ya me dirás qué tal te va. Yo espero a comprarme el programa cuando saquen uno competente a todo, mientras tanto me sirvo de la demostración porque el programa es muy caro.

abrazos y gracias a todas por venir.

Sabela dijo...

Piedad ¿sabes qué?, ya te estoy echando de menos...
Me gusta como escribes y lo que dices y te considero una persona de una gran inteligencia y una voluntad de hierro, dos buenos complementos para ser la que eres.
Abrazos

Conchi dijo...

Piedad, qué bonito, qué bonitoooooo. ¡Me encantó!!!!! Tu inteligencia y sensiblidad junto a sus manos y sus ojos hicieron una obra de arte!

FELICITACIONES!!!

Un abrazo grandeeeeeeee.
Conchi

Piedad dijo...

Sabela, Conchi, Gracias a vosotras pues sin ninguna de las dos, el mandala no se habría llevado a cabo. Tú porque tienes unas ideas estupendas, y Sabela porque sin ella yo no habría podido hacer nada. Ya me están diciendo que en realidad es muy bonito.
Os quiero, UN abrazo.

Marina-Emer dijo...

He venido en cuanto te he visto en mi blog...cuanto siento que no puedas copiar mis poesias mira voy a ver si me pueden quitar la musica para que siempre que entres puedas copiar...o leer...vere como lo arreglo.fijate que esta poesia que hay ahora me la han premiado un experiodista de bella que le parecio..ya vere quien me lo soluciona
te dejo besitos querida amiga.
Marina

Piedad dijo...

Marina, siento mucho que tengas que quitar la música por mí, pero claro, si no es así no oigo el lector de la pantalla. Sé que escribes unas poesía muy bonitas y no me extraña que te la premien ya que tienen valores para ello...

Abrazos.

maracuyá dijo...

Piedad...
Vos dirás lo que quieras, pero yo te admiro mucho!!!
En esta tu casa, no hace falta montar otras imágenes que no sean las que vos diseñas con tus palabras.
¿Quién se iba a fijar en ellas? si tu texto fascina y uno no puede alejarse de él.
Te diré una cosa, sin voluntad no hay inteligencia que valga. Y eso es lo que vale, porque la inteligencia podés heredarla, pero la voluntad es tuya, absolutamente tuya.
El lunes se terminan mis vacaciones y vuelvo a la escuela.
Te pido autorización para imprimir este texto y ponerlo ahí en un lugar destacado. También un enlace en el lateral de mi blog. Porque es de una sabiduría increíble.

Espero tu respuesta, y ahora voy a enviarte mi entrada por correo, es para escuchar e involucra a otra amiga de este blog. Disculpa la demora, ando enrollada con el tiempo, pero te tengo muy presente.

Te doy un abrazo muy fuertecito, hasta pronto.

Conchi dijo...

Piedad, ya está todo resuelto, jaja, ufff, fue emocionante. Espero que todo vaya bien.
Te dejo un fuerte abrazo
Conchi