sábado, 24 de mayo de 2008

¡ATENCIÓN, SE BUSCAN UNOS PANTALONES!

Esto no es un chiste ni un cuento cómico, sino todo lo contrario, un hecho tan real como la vida misma ocurrido a un matrimonio de carne y hueso y en su propia casa situada en la entrada de un pueblecito de pocos habitantes cercano a mi ciudad. Fue en la mañana de un día festivo, cuando al levantarse, el hombre echó mano a los pantalones para ponérselos y no los encontró.
-¿Dónde están mis pantalones? Le preguntó a la mujer, ella le contestó.
-Yo no los he cogido ahí los tendrás.
-aquí no están, y yo los dejé aquí.
-Tienen que estar, yo no los he visto.
-Pues yo los dejé aquí, y aquí no están, estoy seguro que los dejé aquí mismo.
-Pues si los hubieras dejado ahí, ahí estarían, aquí no hay nadie más que nosotros dos y yo sí que estoy segura de que no los he cogido.
-Pues yo también estoy seguro que no estoy dormido ni estoy borracho, anoche cuando me desnudé lo dejé aquí.
-A ver si los dejaste a bajo. Le decía ella.
-¿a bajo? ¿Crees que estoy tonto ? Bajo a la planta baja para desnudarme y luego subo en carzoncillos ¡ni que estubiera loco!.
-Pues en algún lugar los habrás dejado, digo yo.
Malhumorado,el hombre baja a la planta baja y mientras él busca los pantalones, ella se va a la cocina para preparar el desayuno y tal fue su sorpresa cuando puso la vista en la terraza y ver que los pantalones se hallaban en la misma tirados en el suelo como un trapo y junto a ellos, los papeles y documentos los cuales estaban guardados en los cajones del mueble. La señora no daba crédito a lo que estaba viendo ¿cómo era posible que estuviera todo aquello allí?. Rápidamente le dio una mirada al comedor y al resto de la vivienda comprobando que efectivamente, aquella noche habían entrado los ladrones y habían corrido las habitaciones incluyendo su dormitorio y no se habían dado cuenta de su presencia. Se llevaron algún dinero y algún otro objeto de valor, pero éstos no fueron tan valiosos comparados con el impazto que le causó comprobar lo que estaba viendo. Y le daba miedo pensar lo que podía haber sucedido de haberse dado cuenta de su presencia.
Cuando la señora me explicó lo sucedido me hizo mucha gracia, sobre todo cuando me imaginé la escena de los pantalones, pero luego lo piensas bien y ves que es muy serio, por lo que yo le tengo un gran respeto además de mi cariño por la sangre que nos une.

Y yo me pregunto ¿se está seguro en casa?.

6 comentarios:

Sabela dijo...

Me pasó igualito que a tí, al principio de la historia me hiciste sonreir..., pero,... al leer el desenlace ya no me hizo tanta gracia. De todas formas o los ladrones eran muy sigilosos o ellos duermen bien ¿no crees?
Abrazos.

Piedad dijo...

te digo Sabela, que sí, eso es lo que todos pensamos y lo que les extraña a ellos, ya que tienen un sueño bastante ligero. Tal vez le pilló en el primer sueño, no sé, el caso es que esta señora despertó con un fuerte dolor de cabeza y el perro que estaba en el jardín estaba adormilado, lo que les hizo pensar que quizá utilizaron algún producto raro para adormilarlos a todos, pero eso nunca se sabrá, queda en suspenso....

muxica dijo...

No te he leído: No tengo concentración, Peroooooooooo!!!!
quiero que sepas que te quiero ya mucho, y te agradezco infinitamente tu cariño que te siento muy cerca.
Mil besos mi amiga

katina dijo...

Piedad:
sè de ladrones que han entrado mientras los dueños de casa estàn durmiendo y no han sentido nada en lo absoluto.
Al otro dìa en la mañana se han encontrado con el desorden y que faltan las cosas.
La Seguridad es un buen tema , difìcil por estos dìas.
Un fuerte abrazo.

reser dijo...

Buscando unos pantalones.
Si fuese un historieta, seria divertido, pero la realidad es otra,los ladrones entran en tu propia casa, se pasean, te roban y se van tan traquilos, esto es lo preocupante que no estas seguro ni en tu casa.
Todos conocemos por la prensa, que en estos ultimos años proliferan bandas de esta calaña, que atemorizan a la gente con estas fechorias. Cuando són detenidos por la policia y juzgados a los cuatro días salen a la calle.
Aunque como soñar no cuesta nada,esperemos que con la vigilancia de la policia y de la educación se vayan reduciendo estos actos y podamos vivir mas tranquilos, y encontrar " los pantalones" en su sitio.
Saludos. La esperanza es lo ultimo que se pierde.
reser

JAL dijo...

Tal vez sólo si se llevan puestos los pantalones